La historia de Antártida Argentina

En la entrada de hoy, desde The Knife queremos acercaros un poco más la cultura geográfica argentina a través de la breve historia de la llamada Antártida Argentina, un territorio desconocido para mucha gente. Se trata de un sector de la Antártida comprendido entre los meridianos 74° O y 25° O, el paralelo 60° S y el Polo Sur. Son unas tierras reivindicadas por la República Argentina y consideradas una región más del país. Tanto es así que, para el gobierno, la zona forma parte de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Todos estos territorios unidos forman conjuntamente el departamento de la Antártida Argentina.

El hecho de que Argentina reclame este curioso territorio se basa en diversas consideraciones históricas, geográficas y de presencia argentina continuada en el continente. La historia se remonta al siglo XVII, cuando supuestamente Gabriel de Castilla avistó las islas Shetland del Sur. Aunque otras teorías apuntan a que el primero en avistarla fue el neerlandés Dirk Gerritsz, lo cierto es que en el siglo XVIII, la península Antártida y los archipiélagos de las Antillas del Sur eran visitados con frecuencia por cazadores de focas hispanoamericanos. Éstos ocultaban el paradero de los territorios para impedir que la competencia no pudiese alcanzar la península y pudieran robarles las presas.

La administración argentina permaneció bastante inmóvil hasta el 25 de agosto de 1818, fecha en la que otorgó a Juan Pedro de Aguirre las primeras concesiones para practicar la caza de focas y pingüinos en territorios correspondientes al continente antártico. El 10 de junio de 1829, el Gobierno de Buenos Aires creó la ‎Comandancia Político Militar de las Islas Malvinas. Este documento suele interpretarse en Argentina como el primero que menciona las islas antárticas y, por tanto, que justifica su pertenencia.

A partir de entonces, se fueron sucediendo distintas expediciones a la zona. Desde Giácomo Bove a Adrien de Gerlache, los exploradores fueron pasando por la Antártida hasta que el 10 de octubre de 1900, el gobierno argentino decidió participar en la Expedición Antártica Internacional. Sin embargo, esta participación no pudo efectuarse, así que Argentina se ofreció colaborar con la expedición sueca. La iniciativa quedó aislada debido al hundimiento de uno de los buques. La tripulación quedó varada y aislada, pero sobrevivieron gracias a la intervención de un bote de rescate fletado por el Gobierno argentino.

Tan sólo un año más tarde, Argentina instaló un observatorio meteorológico en la isla Laurie de las Orcadas del Sur, que acabó por convertirse en la Base Orcadas, el establecimiento humano permanente más antiguo que existe hoy en día en todo el territorio antártico. Poco tiempo después, la administración optó por crear dos nuevos observatorios que se ubicaron en la isla Georgia del Sur y en la isla Wandel.

Debido a los continuos conflictos con Chile, en 1906 se negoció un tratado para dividir las islas y la Antártida continental americana. Sin embargo, no llegó a buen término, a causa de las elevadas pretensiones de ambas partes. Estas disputas perduraron hasta que se firmó el Tratado Antártico en 1959. Este documento determinó que las actividades antárticas se habrían de dedicar exclusivamente a fines pacíficos en los que participaran los países firmantes y adherentes. La firma del tratado terminó de raíz con los litigios territoriales que había habido en la zona, al mismo tiempo que impedía que se presentaran nuevas reclamaciones mientras durase su vigencia.

Al margen de las vicisitudes políticas, se trata de un territorio con un clima muy particular. Con un verano antártico que dura medio año, el sol se mantiene siempre sobre el horizonte en ese periodo, dando lugar a las llamadas noches blancas. Es una experiencia única y muy particular, limitada a los lugares más recónditos de nuestro planeta. Al estar situada en la zona antártica, la nieve y el hielo son la nota predominante. No obstante, en la Antártida Argentina conviven dos zonas climáticas distintas: una septentrional y otra meridional. La septentrional es bastante más cálida que la meridional, al mismo tiempo que es más húmeda y está constantemente sujeta a precipitaciones (normalmente de nieve).

Aquí terminaría esta breve historia sobre la Antártida Argentina. Esperamos que os haya gustado y que hayáis aprendido más sobre nuestra cultura, algo que para nosotros en The Knife, es fundamental.

¡Os esperamos en nuestro restaurante!

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